Mujer Sabia: una Mujer que planifica

Programar las actividades o trabajos que pretendo realizar en un tiempo determinado. Yo prefiero prepararla mensualmente; en ella incluyo todas las actividades relacionadas a mi comunión con Dios, de pareja, con los niños, empleo y demás. Luego semanalmente organizo las actividades propias de la semana. Del mismo modo, cada noche reflexiono sobre las actividades del día siguiente y organizo el orden en que prefiero realizarlas. A algunas personas le funciona más primero realizar una planificación anual, luego una mensual, semanal y diaria. Puedes escoger la metodología que más se adecue a tu forma de ser, lo importante es que logres visualizar con antelación todo lo que desees lograr.

Por ejemplo:

Anual:

Comunión con Dios: en este año quiero leer la Biblia completa. Pareja: en este año quiero tener al menos dos salidas especiales cada mes con mi esposo (sin los niños). Niños: en este año quiero que los niños aprendan a nadar y aprendan a tocar un instrumento musical. Hogar: este año necesito que el ambiente en el hogar sea de paz y confort.

Semanal:

Comunión con Dios: leer diariamente los libros y capítulos Bíblicos señalados en mi plan de lectura en el horario seleccionado de acuerdo a mi realidad. Pareja: investigar un lugar donde podamos salir a cenar o almorzar (dependiendo el horario escolar de los niños y los compromisos laborales de la pareja) en caso de ser necesario, solicitar a un familiar de confianza cuidar de los niños el tiempo requerido para la cita. Niños: inscribirles formalmente en las clases extracurricules y llevarles a las mimas los días designados por la empresa seleccionada. En el caso de la música, podemos optar por un instructor que asista a nuestro hogar. (Recuerda que este es un ejemplo partiendo de mi realidad, en tu caso, podrías estar más interesada en inscribir tus hijos en clases de idioma o pintura, teatro, entre otros)

Diaria:

Comunión con Dios: cumplir el plan de lecturas para hoy. Pareja: Ser amable y bondadosa frente a las necesidades de mi pareja. Le recordare la fecha de la próxima salida y comentare lo importante que es para mí (de esta manera le motivaré a que en alguna ocasión él tome la iniciativa). Niños: hoy llevaré los niños a sus clases, les motivaré a realizar sus actividades asignadas por los maestros para realizar en el hogar. Hogar: determinantemente no utilizaré los gritos como una estrategia para que se me preste atención. 

Espero que este ejemplo te sirva de guía. Recuerda que tus necesidades pueden ser distintas a las mías; se trata de poder planificar con anticipación estrategias para cumplir los anhelos.

A esta lista puedes agregar: servicio en la iglesia, tiempo de oración, desarrollo personal (formación académica), cuidado personal (aspecto físico), consejería (a amigas, familiares, compañeras de trabajo en caso de trabajar fuera del hogar), estudio bíblico con un grupo de amigas, entre otros.

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